Este es un acontecimiento siempre feliz para la familia, aún así, sin ánimo de ser pesimista creo que el lugar al que ha venido se parece cada día más a aquella caverna de la que nos hablaba Platón.
No sólo por este clima tan oscuro, con niebla y frío en el que no vemos el sol, y que todos parecemos sombras de lo que eramos y seremos en verano, sino también por la agitación social y el deterioro del sistema global y autómata en el que vivimos (por elegir sólo 2 adjetivos, ya que me han venido a la cabeza mil...).
Pero así están las cosas... también hubo niños nacidos en plena guerra y en momentos de mayor pobreza que salieron adelante, todo eso ayuda a tener esperanzas para la nueva vida que ahora empieza esta personilla.
Creo que no tengo ningún consejo que darte, porque cada uno tiene sus propias experiencias y de momento sólo tienes la de haber salido de tu madre, que no es poco.

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Con todo, puedes hacer que merezca la pena estar aquí.
1 comentario:
Uy qué majo. Qué diminutos e indefensos son los niños tan pequeños. Pero seguro que le cuidan bien. Pues eso, bienvenido
Publicar un comentario